PRESENTACIÓN ENERGÍA 2022

 

 

Foro de la Industria Nuclear Española tiene el gusto de presentar un año más el prontuario ENERGÍA 2022 y ofrecer datos e informaciones actualizados del contexto energético nacional y mundial. Como es habitual, este prontuario puede consultarse y descargarse también en www.foronuclear.org.

El año 2021 se presentaba como el ejercicio post-Covid con buenas perspectivas de recuperación y crecimiento económico. Sin embargo, desde los primeros meses aparecieron tensiones en los precios energéticos, que se fueron agravando especialmente con la invasión rusa de Ucrania. La inflación ha alcanzado cotas que teníamos olvidadas y el crecimiento económico se ha reducido con respecto a las previsiones. El suministro de combustibles fósiles desde Rusia se ha visto alterado de forma importante y una vez más se constata la gran dificultad para encontrar alternativas para su sustitución a corto plazo por los países afectados.

En España el PIB ha crecido en 2021 un 5,1%, cifra que contrasta con el 10,8% negativo del año precedente, lo que supone un importante margen para alcanzar los niveles pre-Covid. El consumo de energía primaria ha crecido un 5,7% y el de energía final un 7,6%, un 8,8% en el caso de usos energéticos. Por lo que respecta al consumo eléctrico, su crecimiento en nuestro país en 2021 ha sido más moderado, un 2,7% lo que confirma un mayor desacoplamiento de esta variable con el PIB. Analizando otros productos energéticos, se observa que el consumo de gasolinas creció un 23,4%, gasóleos un 9,3% y gas natural para usos doméstico-comerciales un 7,7%, todos ellos por encima del crecimiento del PIB.

Por lo que respecta a la generación eléctrica, la producción neta en España en 2021 fue de 259.849 GWh, un 3,5% superior a la del año anterior. Por tecnologías, eólica y nuclear han sido las que más han aportado, ambas por encima del 20%. Les siguen los ciclos combinados (17%), hidráulica (11%), cogeneración (10%) y fotovoltaica (8%). Comparativamente con el pasado ejercicio, las que más han crecido han sido la fotovoltaica (37%) y la eólica (10%); la primera, fruto principalmente del incremento de su potencia instalada (+29%) y la segunda por su variabilidad dependiente de la meteorología, ya que su potencia apenas ha crecido (+2,5%).

Las tecnologías libres de CO2 han supuesto el 67,5% del total de la generación eléctrica sin emisiones. Esto ha resultado en el mantenimiento de las emisiones contaminantes por la generación de electricidad con respecto a 2020, año en el que se produjo una gran reducción (pasaron de 50 millones de toneladas de CO2 equivalente en 2019 a 36 millones de toneladas en 2020). Esta cifra era de 100 millones hace poco más de diez años. El ratio t CO2/MWh también se ha mantenido en 0,14 en 2021. Hay que destacar en este sentido que, en España, casi una tercera parte de la producción eléctrica libre de emisiones corresponde a la energía nuclear.

La potencia neta instalada en España en 2021 se incrementó en un 2,1% hasta los 112.801 MW, debido principalmente a las nuevas instalaciones fotovoltaicas (+3.501 MW), que compensaron ampliamente los 1.969 MW de carbón dados de baja. En cuanto a la demanda máxima en el sistema peninsular, se alcanzaron los 41.483 MWh en la tarde del 8 de enero, un 7,6% por debajo de la máxima histórica alcanzada en 2007. 

Por lo que respecta al funcionamiento medio de las distintas tecnologías en horas equivalentes a plena potencia, durante 2021 destacó una vez más el parque nuclear con 7.593 horas, seguido por los residuos renovables y no renovables con algo más de 5.000 horas y la cogeneración con 4.627 horas. La eólica funcionó 2.147 horas y las centrales de ciclo combinado de gas natural 1.695 horas. Este mayor número de horas de utilización permite a las centrales nucleares contribuir al mix eléctrico con un 20,8%, con tan sólo una cuota del 6,3% de la potencia total, gracias a su no dependencia de factores externos no gestionables. La eólica, con el 25% de cuota, suministra un 23,3% y los ciclos combinados, con el 23,3% de potencia, el 17,1% de la producción.

La dependencia energética exterior sigue siendo un aspecto negativo de nuestra realidad económica. El saldo de la balanza energética supuso para España un déficit de 27.852 millones de euros en 2021, equivalente al 2,3% de nuestro PIB. En términos relativos dependemos en un 68% de otros países, según datos de Eurostat de 2020. La media para la UE-28 era del 57,5% y, en nuestro entorno, sólo Bélgica, Irlanda, Países Bajos e Italia presentaban una dependencia en términos relativos superior a la de España.

Los precios de la energía eléctrica han experimentado importantes subidas en el año 2021. Los precios finales medios anuales del mercado mayorista, que se habían mantenido en la horquilla 40 a 64 euros/MWh durante los últimos 10 años, en 2021 han ascendido hasta los 118,62 euros de media. Las subidas se iniciaron en el mes de abril de 2021 (71 euros/MWh), manteniendo el crecimiento de forma sostenida, y alcanzando los 252 euros en diciembre. Y todo ello a pesar de las medidas tomadas por el Gobierno. En junio se redujo el IVA del 21% al 10% en el caso de que la potencia contratada no superara los 10 kW y si el precio del mercado superaba los 45€/MWh, y desde el 16 de septiembre, el impuesto especial sobre la electricidad se ha reducido del 5,11% al 0,5%. En la actualidad, primer semestre de 2022, se han reforzado estas medidas, con reducciones en los peajes y otros cargos, y se está tratando de “topar” el precio del gas, ya que es la tecnología que marca el precio marginal en la mayor parte de las horas. Por lo que respecta a la tarifa regulada, PVPC, las subidas también han sido importantes. Para un hogar con un consumo de 200 kWh mensuales y potencia contratada de 3,45 kW, el coste diario ha pasado de 1,67 euros en abril de 2021 a 2,60 euros en diciembre.

Centrándonos en la energía nuclear, en un año nuevamente complicado por la pandemia y que comenzó con un suceso meteorológico extremo, la tormenta Filomena, el parque nuclear español funcionó con las máximas garantías de seguridad, proporcionando un suministro eléctrico firme y continuo y ayudando a la estabilidad de la red eléctrica. Esta fuente generó en 2021 en nuestro país 54.040 GWh netos, siendo la producción bruta de 56.564 GWh, sólo un 2,8% inferior a la del año anterior, a pesar de que seis de las siete centrales nucleares en operación tuvieron que realizar paradas de recarga de combustible programadas, más largas de lo habitual por las medidas preventivas frente a la Covid-19. Los indicadores de funcionamiento globales de las centrales nucleares españolas fueron altos y positivos, con un factor de carga del 87,27%, un factor de operación del 89,30%, un factor de disponibilidad del 88,41% y un factor de indisponibilidad no programada del 2,86%, lo que refleja la fiabilidad y estabilidad de su operación. La energía nuclear, con medio siglo de operación en España, es la única tecnología que lleva más de diez años consecutivos produciendo una quinta parte de la electricidad. En 2021 su aportación ha evitado la emisión de cerca de 20 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, por lo que resulta esencial en la lucha contra el cambio climático.

Por otra parte, hay que destacar la concesión en 2021 de las renovaciones de las autorizaciones de explotación de las centrales de Ascó I y II y Cofrentes, enmarcadas en los objetivos establecidos en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC), en el que la energía nuclear juega un importante papel en la transición energética puesta en marcha en España.

En el ámbito internacional, es muy relevante la propuesta presentada a finales de 2021 por parte de la Comisión Europea (CE) de incluir a la energía nuclear en los mecanismos de la taxonomía. La CE reconoce a la energía nuclear como una tecnología necesaria para la transición hacia un nuevo modelo energético y para la consecución de los objetivos medioambientales. Es muy positivo para el conjunto del sector nuclear contar con este apoyo institucional, ya que la realidad demuestra que, para alcanzar los objetivos energéticos y climáticos previstos por la Unión Europea, habrá que seguir contando con la energía nuclear como fuente capaz de operar de forma continuada, ofrecer seguridad de suministro e independencia energética y no emitir gases ni partículas contaminantes a la atmósfera. En este sentido, en Europa países como Bélgica, Finlandia, Francia, Países Bajos, Polonia, Reino Unido o la República Checa han anunciado que, para reducir sus emisiones y mejorar su independencia energética, van a continuar operando sus centrales nucleares a largo plazo, o bien, construir nuevas unidades.

En total, en el mundo hay 442 reactores nucleares operativos y 58 más en construcción, a los que se sumarán muchos más ya planificados junto a una apuesta firme por los reactores modulares pequeños. Desde Foro Nuclear celebramos este impulso y apoyo a la energía nuclear en el año en el que cumplimos 60 años dedicados a poner en valor al conjunto de la industria nuclear española y a trasladar el relevante papel de esta fuente de generación eléctrica, tanto a nivel energético como ambiental.

No queremos despedirnos sin agradecer a nuestros lectores el interés que nos dispensan a lo largo de los casi 40 años de vida de este prontuario. Nuestro deseo es seguir recibiendo sugerencias que permitan mejorar futuras ediciones y, en definitiva, el servicio que pretendemos facilitar con ENERGÍA 2022, así como a través de todas las publicaciones y actividades que realizamos.

 

                                                                                   Madrid, junio de 2022